Bright star, would I were stedfast as thou art-- Not in lone splendour hung aloft the night And watching, with eternal lids apart, Like nature's patient, sleepless Eremite, The moving waters at their priestlike task Of pure ablution round earth's human shores, Or gazing on the new soft-fallen mask Of snow upon the mountains and the moors-- No--yet still stedfast, still unchangeable, Pillow'd upon my fair love's ripening breast, To feel for ever its soft fall and swell, Awake for ever in a sweet unrest, Still, still to hear her tender-taken breath, And so live ever--or else swoon to death.
("Bright Star", poema de John Keats)
Por fin he visto la película "Bright Star" después de esperar su estreno desde finales del año pasado, cuando se rumoreó que podía ser una candidata a los Oscar (al final se quedó en casi nada), de retrasos, de casi verla en la Filmoteca de Bonn, de más retrasos... Y tengo que decir que me ha decepcionado. Está muy bien hecha, y la historia de amor en bellísima. Pero en su afán de ser contenida, a mi me ha dejado fría. Y creo que eso es lo peor que puede pasar con una película así.
Eso sí, los poemas de John Keats son, y siempre serán, maravillosos.
- No es que me quiera meter en tu vida, -dijo el de Matemáticas mientras pelaba una naranja-, pero de un tiempo a esta parte te encuentro abatido.
Y Tertuliano Máximo Afonso confirmó:
- Es verdad, estoy un poco bajo.
- ¿Problemas de salud?
- No creo, hasta donde sé no estoy enfermo, lo que sucede es que todo me cansa y aburre, esta maldita rutina, esta repetición, esta uniformidad.
- Distráete, hombre, distraerse es siempre el mejor remedio.
- Permíteme que te diga que distraerse es el remedio de quien no lo necesita.
- Buena respuesta, no hay duda, sin embargo algo tendrás que hacer para salir del marasmo en que te encuentras.
-O depresión.
- Depresión o marasmo, da lo mismo, el orden de los factores es arbitrario.
- Pero no la intensidad.
- ¿Qué haces cuando no das clase?
- Leo, oigo música, de vez en cuando me voy a un museo.
- Y al cine, ¿vas?
- Voy poco al cine, me conformo con el que programan en televisión.
- Podías comprar vídeos, organizar una colección, una videoteca, como se dice ahora.
- Sí, realmente podría, lo malo es que ya me falta espacio para los libros.
- Entonces alquila, alquilar es la solución.
- Tengo unos cuantos vídeos, unos documentales científicos, ciencias de la naturaleza, arqueología, antropología, artes en general, también me interesa la astronomía, asuntos de ese tipo.
- Todo eso está bien, pero necesitas distraerte con historias que no ocupen demasiado espacio en la cabeza, por ejemplo, ya que la astronomía te interesa, me imagino que también te interesará la ciencia ficción, las aventuras en el espacio, las guerras de las galaxias, los efectos especiales.
- Tal como lo veo y entiendo, los efectos especiales son el peor enemigo de la imaginación, esa pericia misteriosa, enigmática, que tanto trabajo les costó a los seres humanos inventar.
- No exageres.
- No exagero, quienes exageran son los que quieren convencerme de que en menos de un segundo, con un chasquido de dedos, se pone una nave espacial a cien mil millones de kilómetros de distancia.
- Reconoce que para crear esos efectos que tanto desdeñas, también se necesita imaginación.
- Sí, pero la de otros, no la mía.
- Siempre podrás usar la tuya a partir del punto donde los otros llegaron.
- O sea, doscientos mil millones de kilómetros en lugar de cien.
- No olvides que lo que llamamos hoy realidad fue imaginación ayer, mira Julio Verne
- Sí, pero la realidad de ahora es que para ir a Marte, por ejemplo, y Marte en términos astronómicos está, como quien dice, a la vuelta de la esquina, son necesarios nada menos que nueve meses, después tendríamos que esperar allí otros seis meses hasta que el planeta esté de nuevo en el punto adecuado para poder regresar, y finalmente hacer otro viaje de nueve meses para llegar a la Tierra, en total dos años de supremo aburrimiento, una película sobre una ida a Marte en la que la verdad de los hechos se respetara, sería la más enojosa pesadez jamás vista.
- Ya sé por qué te aburres
- ¿Por qué?
- Porque no hay nada que te satisfaga.
- Con poco, si lo tuviera, me daría por satisfecho.
- Algo tienes, una carrera, un trabajo, a primera vista no se ven motivos de queja.
- Son la carrera y el trabajo los que me tienen a mí, no yo a ellos.
- De ese mal, suponiendo que realmente lo sea, todos nos quejamos, también a mí me gustaría que me conociesen como un genio de las matemáticas en lugar del mediocre y resignado profesor de enseñanza secundaria que no tengo más remedio que seguir siendo.
- No me gusto, probablemente ése es el problema.
- Si me pusieras delante una ecuación de dos incógnitas todavía te podría ofrecer mis talentos de especialista, pero, tratándose de una incompatibilidad de ese calibre, mi ciencia sólo serviría para complicarte la vida, por eso te digo que te entretengas viendo unas películas como quien toma tranquilizantes, no que te dediques a las matemáticas, que dan muchos quebraderos de cabeza.
- ¿Tienes alguna idea?
- ¿Idea de qué?
- De una película interesante, que valga la pena.
- De ésas no faltan, entra en la tienda, date una vuelta y elige.
- Pero sugiéreme una, por lo menos.
(fragmento de El hombre duplicado, de José Saramago, versionado por mi como un diálogo, que es como me lo imaginé al leerlo. Acabo de empezarme el libro, y ya me encanta)
Parece que mi catarro y mi dolor de garganta va remitiendo, aunque muy poco a poco. Sí que me ha pillado con ganas, no recordaba haberme puesto mala aún este año, así que supongo que me ha venido todo de golpe. Por lo menos a partir de hoy tengo... 3 días libres!!! Para recuperarme, y alguna quedada, algún cine, alguna comida, algún concierto... En fin, Frenadol y romero en vena!
Ayer fue la 5ª edición de La noche en blanco en Madrid, y bueno, como las otras veces, llegamos muy tarde, había mucha gente, vimos bastante menos de lo que teníamos pensado... Pero lo cierto es que poder pasear por el centro de la Gran Vía, y verla desde un columpio gigante, no tiene precio. Y sólo por eso ya merece la pena...
Alonso Martínez. (Mucha) Sangría. Tribunal. Marabunta de gente. Pelotas. Búsqueda de baños. Noviciado. Perritos calientes. Fotos y risas, risas y más risas en un portal. Cerveza y Fritos. Gran Vía. Colchonetas. Balancín. Columpios gigantes. Despedidas y encuentros. Cibeles. Teatro callejero.
Gracias por otra noche inolvidable, porque hacéis todo esto posible. Y pensar que por un enfado tonto casi me lo perdí (en mi defensa diré que ayer no era mi mejor día); pero por suerte, no fue así. Ojalá todos mis problemas fueran que os tengo que esperar porque llegais tarde. Soy muy afortunada por teneros a mi lado, sois los mejores, no me cansaré de decirlo. Os quiero!
Foto: Isa, Paula, Rubén y yo en el balancín gigante de la Gran Vía! Oh yeah!
A mi me da igual que me quieras o no, lo mismo me da que sí, que igual me da no. A mi lo que no me da igual es no saber si cuando conviene a ti, es cuando a mi no.
Y estoy a pesar de no estar sigo aquí paciente, pendiente sí.
A mi me da igual que me quieras o no, me da tan igual o sí que igual que no no. A mi lo que sí me molesta es que tú así de ligeramente diviertas amor.
Jugar a marear a este mi corazón ni es sano, ni sienta bien
Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si te importa poco Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si, si poco más tampoco ya importa no
A mi me da igual que me quieras o no, lo mismo me da que sí, que igual me da no. A mi ya da igual si es que a cambio es por fin en cada momento he de saber donde estás.
A mi lo que no nada gusta es de ti por culpa de tal mentiré, mi herido quedar
Y estoy a pesar de no estar sigo aquí paciente... pendiente
Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si te importa poco Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si, si poco mas tampoco ya importa no
Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si te importa poco Y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti, y a ti que mas te da si, si poco mas tampoco ya importa no.
"A mi me da igual", Miguel Bosé, Cardio
Pues eso, que paso. Que me da igual. Que bastantes líos tiene una ya en la cabeza. Que estoy harta siempre de lo mismo. Que está visto que cuanto más te esfuerzas, peor sale. Y viceversa. A ver si aprendiendo a pasar más, me salen las cosas mejor.
Y dentro de una semana tengo el concierto de Miguel Bosé, me muero de ganas y aún no se si me darán el día libre, tendré que hacer algún chanchullo o qué!!! Todo por culpa de mi cabeza loca y mi despiste, en fin... Sea como sea, tengo que estar allí.
Ich vermisse es. Alles. Täglich. Aber diese Tage, mehr. Ich weiss nicht warum.
Sólo se que estoy ansiosa todo el tiempo; ansiosa por volver allí. El tiempo pasa demasiado despacio cuando quieres que vaya rápido. Cuatro meses. Es poco, pero ahora parecen una eternidad. Ojalá pudiera irme ya. Si antes ya me retenían pocas cosas aquí, ahora cada vez son menos. Pero habrá que pasar estos larguísimos meses lo mejor que se pueda, pensando en que, ya sí que sí, me queda menos tiempo para volver del que hace que me fui:D
Foto: Sí, es él, el único, el irrepetible... Badi!:P El único alemán que me traje de allí jejejeje ambos estamos locos por volver a Bad Godesberg y dormir en nuestra cama de sábanas "rote und blaue" sin conjuntar y con el cojín-almohada más cómodo del mundo...
On my own pretending he's beside me all alone I walk with him till morning without him I feel his arms around me and when I lose my way I close my eyes and he has found me
In the rain the pavement shines like silver all the lights are misty in the river in the darkness the trees are full of starlight and all I see is him and me forever and forever
And I know it's only in my mind, that I'm talking to myself and not to him. And although I know that he is blind, still I say, there's a way for us.
I love him But when the night is over he is gone- the river's just a river Without him the world around me changes the trees are bare and everywhere the streets are full of strangers
I love him But every day I'm learning all my life I've only been pretending Without me his world would go on turning a world that's full of happiness that I have never known
I love him I love him I love him but only on my own
Tengo tantas ganas de que entrenen ya "Los Miserables" para verla... Y esta canción es... simplemente, para mi. "...oigo su voz entre un millón..."
Después de un año un poco a la deriva, de tener claras muy pocas cosas, ayer, en el preestreno de "Buried", fue como si viera la luz...
Da igual si la peli me gustó más o menos, o si estuve o no de acuerdo con lo que dijo el director; lo importante es que se que estaba en el lugar correcto. Y lo tuve claro: ÉSTO es lo que realmente quiero hacer en mi vida. Ir a estrenos, charlar con miembros del equipo, escribir sobre ello... Organizar quedadas, ciclos, debates... Hablar de cine. Hablar con gente que sepa de cine. Es lo que quiero, es lo que necesito, es lo que me hace FELIZ. No es la primera vez que lo he sentido así, ya me había pasado otras veces, pero ayer fue radical: basta de de perder el tiempo, de esta lamentable autocompasión. Voy a ir a por todas y a dedicarme a ello. Se que será algo complicado y solitario, ya que, por lo que he podido ver en el poco tiempo que llevo en este mundillo, casi nadie (con algunas excepciones, menos mal) tiene el menor interés en ayudarte. Pero me da igual. Es lo que quiero hacer con mi vida. Por primera vez en muchísimo tiempo, me atrevo a mirar al futuro. Y me gusta lo que veo.
"And if there's somebody calling me on, he's the one"
"Cuando le vio, volvieron a temblarle las piernas; igual que la primera vez, y la última. Pero no le recordaba tan alto. No sabía como iba a reaccionar cuando volviera a verle, no lo había planeado, no había querido pensarlo. De repente, fue como si esos meses no hubiesen existido, como si le hubiera visto ayer. Se descubrió a sí misma no prestando atención a lo que debía, y buscándole con la mirada, como siempre que sabía que él estaba cerca. Por algunos momentos, pareció que él también la buscaba. Imaginaciones suyas, probablemente. Ella no era ni más ni menos importante para él que otros de los que allí se encontraban. Cada vez que le miraba, era incapaz de concentrarse y sentía como una corriente eléctrica recorriendo todo su cuerpo. Y eso se intensificaba cuando hablaba: le encantaba su voz y su forma de expresarse; quizás un poco serio, pero no importaba. Ella sólo quería que por fin acabara todo, poder acercarse a él de la manera más casual posible, y tener los dos solos una charla desenfadada, en la que ella se mostrara interesante y segura de sí misma. ¿Interesante y segura? No había situación en la que se sintiera más insegura, e interesante no se consideraba nunca. Pero pensaba luchar con todas sus fuerzas para que esta vez saliera bien. Sabía que de ello dependía mucho. Pero, al igual que la última vez, él tenía que marcharse. Se marchaba y ella no podía hacer nada. Le dieron ganas de gritarles a los demás, "Callaos ya!", pero simplemente se quedó, impotente, viendo como, una vez más, se le escapaba. Hablaron, sí, pero no como ella había imaginado. Aunque con dos frases tontas, ya estaba feliz. Mejor eso que nada. Por lo menos él demostró que no le era completamente indiferente. Pero cuando se marchó, ella volvió a sentir cómo se le partía el corazón (que ya estaba de por sí bastante maltrecho). Maldijo de nuevo al destino o lo que fuera que insistía en interponer una barrera entre ellos. Otras veces, ella lo hubiera tomado como una señal; se supone que no debían estar juntos, y ya está. Pero en este caso no; esta vez ella lo sabía. ¿El qué sabía? Si apenas le conocía. Pero el caso es que lo sabía, lo había sabido el primer día, y ahora estaba segura. Ella podía hacerle feliz. ¿Por qué, por qué no dejaba que se lo demostrara? Una oportunidad, era lo único que le hacía falta, su oportunidad. Y aquella noche se sorprendio rezando (sí, rezando, con la de tiempo que que hacía que no rezaba) porque aquella oportunidad llegara..."