lunes, 19 de diciembre de 2011

Second time

Solamente hay que estar en el sitio correcto en el momento adecuado. Si no hubiera ido a Menorca a principios de Septiembre, una amiga no me hubiese hablado y recordado a Second; y probablemente no les hubiese buscado ni me hubiese enterado de que tenían nuevo disco; y no hubiese ido a aquel concierto mágico del día 20 de Octubre en Madrid, y mucho menos a la grabación de su disco en directo en Murcia… Y así el destino va uniendo las cosas hasta que forman un todo que acaba teniendo sentido. Raro es el día que sus canciones no me acompañan, incluso en el teléfono, el despertador… Si nos llegan a decir hace dos años, o uno, o incluso hace 2 meses, lo que Second iban a influir en nosotras, y que se iban a convertir en un referente tan grande en nuestra vida, no nos lo hubiésemos creído...

"Oscuros y eternos brillantes

anhelo que nunca se apaguen.
Suspiran por nuevos secretos

que me intimidan, lo confieso.

Nubes que te atrapan

si te dejas arrastrar...


Mi guardia se duerme en un instante.

Suaves, hipnóticos efectos.
No salgo de mi aturdimiento,

prefiero que nunca se acabe,
prefiero que se alargue,
prefiero nunca despertarme...


Se desliza sobre hielo

con movimientos elegantes.

Llévame hasta el cielo,

todavía no es tan tarde...
Gotas de lluvia cayendo,

llévame hasta el cielo,

todavía no es tan tarde..."


El viernes, día 16, a las 3:30 p.m., después de 6 horas de autobús, llegábamos mi amiga Paula y yo a Murcia (¡qué hermosa eres!), con un tiempo maravilloso, templado y con sol y nubes altas. Lo primero que hicimos fue buscar el Teatro Circo, donde era el concierto. Menos mal que Murcia es una ciudad como de juguete, y todo está cerca, así que enseguida lo localizamos. Nos fuimos a la Plaza de Santo Domingo a comer en la terracita del Burger, y cuando acabamos de paseíto por la Calle Trapería hasta la preciosísima catedral (la más original que he visto en España, muy de estilo borrominiano), y luego hasta el paseo del río viendo los puentes, y los preciosos colores que tiene el atardecer en esa ciudad (en serio, de los atardeceres más bonitos que he visto en mi vida). Luego dimos un paseíto por el Huerto de los Cipreses, donde nos imaginábamos a los pequeños Second jugando (sí, también andaban por allí M-Clan, ya adolescentes y Diego Cantero aún en carrito de bebé:P), y ya pusimos rumbo a las Gran Vía, la calle más comercial. Y cual fue mi sorpresa cuando, a lo lejos, veo las letras de una tienda que me suenan… pero no, no puede ser… espera, sí que es! Era era… un TALLY WEIJL!!!! La tienda de ropa alemana que me encantaba cuando viví allí! Y de repente, me la vuelvo a encontrar en el sitio más inesperado, en Murcia! Pocas personas entenderán la emoción que sentí al verla (probablemente sólo una :P), pero es que me trae muchos y muy buenos recuerdos… Por supuesto entré, y por supuestísimo me compré algo :P Y ya después, nos fuimos al Corte Inglés donde no, no tenían ningún cd de Second¬¬ y allí nos arreglamos para la noche (como decía Paula, parecíamos unas “sin casa” :P).

Ya en el teatro, cogimos las entradas, nos hicimos fotos con los carteles, y de risas esperando viendo como llegaban amigos y familiares del grupo (padres, hermanos, sobrinos, abuelas, novias…). Antes de entrar, nos compramos un par de camisetas de la “Gira autodestructiva”, cómo no, para los siguientes conciertos a los que vayamos, que esperamos que sean muchos y en breve. Y ya por fin entramos al teatro, muy bonito por dentro, y nosotras un poco alejadas del escenario, pero no mucho, muy bien situadas y con buena vista. Y, con algo de retraso, por fin se apagaron las luces, para dar paso a… ellos. El comienzo con “Mañana es domingo” y los paneles de sombras fue espectacular. Siguieron, acompañados durante todo el concierto en algunos temas por la Orquesta Sinfónica de Murcia, con “Demasiado soñadores”, “Muérdeme” y “Nuevos secretos”. Había nervios, por nuestra parte y por la suya, y eso se notaba, pero era totalmente normal en la situación, y le daba a la actuación un ambiente más cercano y familiar. Eso sí, todos nos pusimos un poco en tensión cuando, tras sólo 4 canciones, se fueron del escenario y empezaron a montar cosas para la parte acústica (¿tan pronto?) un montaje muy mono e íntimo con lamparitas, alfombras… pero que fue un poco parón del ritmo que apenas se estaba empezando a coger. Sólo esperábamos que todo se compensara con un acústico espectacular… y lo hizo, con creces. Qué maravilla fue oír una versión lenta y totalmente distinta de “A las 10”, las preciosas “Más suerte” y “Horas de humo”, y oír en directo por primera vez algunos de mis temas favoritos como “Fortune day”, o “Aquella fotografía”, maravillosas. Tras esta parte, el ritmo ya no volvió a decaer en ningún momento. El repertorio de canciones se podría decir que fue algo discutible, pero por suerte todas y cada una de las canciones de Second son lo suficientemente buenísimas como para que, en el fondo, de un poco igual cuales toquen. Quizás eché de menos alguna más de “Fracciones de un segundo” (¿qué les pasa con “Palabras”, por qué no la cantan nunca???:(), ya que se centraron mucho en los dos primeros discos en inglés, “Private life” y “Pose”, cosa que tampoco veo un problema en absoluto, ya que son los que menos conozco, y me encanta descubrir canciones “nuevas” de ellos, que son tan maravillosas como todas, como “Different levels”, “17” o “Whisper it”, así como poder oír (o volver a oír) en directo temazos que ya conocía como “Behind the pose”, “Sometimes”, o por supuesto, “Watching the moon”, que fue brutal, me puso, y aún me pone al recodarla, los pelos de punta. También pudimos disfrutar de un tema nuevo e inédito, “El eterno aspirante”, estupenda también. Y volvieron a tocar seguidas “Rincón exquisito” y “N.A.D.A.”, momento emotivo donde los haya. Para cuando llegaron temas como “Psicopático” o “Autodestructivos”, aquello ya era una fiesta completa, todo el mundo en pie bailando y dándolo todo. Acabaron con “Invisible” y su temazo ya clásico “Rodamos”, que además anoche tuvo un especial significado para mi porque sí, seguiré rodando, yendo de aquí para allá, haciendo esto que tanto me gusta, mientras pueda, mientras tenga aguante y me quede aliento; que espero que sea por mucho tiempo más. Gracias por vuestras canciones, y por lo que hacen sentir siempre. Sois unos grandes.

Una lástima que el concierto acabara tan tarde y no nos diera tiempo a verles, que nos firmaran el disco, hacernos alguna fotillo y charlar un poco con ellos. Y mucha rabia no haber podido quedarnos a la “alter-party”; pero al día siguiente había que currar y nos teníamos que coger un bus de madrugada. Y nos volvimos para Madrid entre risas, bombones, cabezadas, y por supuesto, canciones de Second que nos traían recuerdos de una noche que ya parecía un sueño…

"A rodar a rodar…

Rodamos, rodamos y sudamos mientras nos queda un soplo de aliento, en nuestros cuerpos, en nuestros besos, en nuestros huesos...


Volveremos a intentarlo, volveremos a probarlo, volveremos a entendernos, volveremos a empezar de cero..."


Y así, ya ha pasado otro de los grandes días de este año (que por suerte ha habido muchos); siempre da pena cuando acaban, siempre demasiado pronto, los días que esperas con tanta ilusión, pero bueno, el caso es no dejar de tener planes e ilusiones que estén por venir. Sin ir más lejos, al día siguiente fui a ver a los Red Hot Chili Peppers al Palacio de los Deportes (grandísimos); y ya nos quedan menos de dos semanas para ir a Londres a ver a Michael Sheen:) Y como decía Paula, “seguro que no tarda en salirnos otra cosa y volvemos a liarla”. Si es que somos libres y jóvenes, si no hacemos ahora estas cosas, ¿cuándo?

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Sensations

- Quelle est votre saison préférée?
- L'automne!
- L'automne... Pourquoi aimez-vous cette saison?
- [...] Et là... que émerveillement, les feuilles jaunes, orange, rouges! Puis... la lumière dorée... elle est magnifique, en automne!

Un odeur? Un bruit? Une émotion? Une sensation? Une chose à boire ou à manger? Une image?

El otoño es la época más bonita del año. Cuando la calle huele a castañas y a café. Cuando la alfombra de hojas cruje bajo tus pies. Cuando da la sensación de que todo puede cambiar, de que lo malo se puede terminar, y lo bueno está a punto de llegar. Cuando el sol te calienta de día, y el frío te deja la nariz y las mejillas heladas de noche. Cuando un té o una sopita entran igual de bien que un helado:) Cuando la luz se cuela débilmente entre las ramas de los árboles para transformar cualquier sitio típico en algo mágico. Sí, el otoño es precioso. Y en Madrid todavía más. Le pese a quien le pese.


Lástima que dure tan poco, y que el invierno y la odiosa Navidad avancen hacia nosotros inevitablemente...

lunes, 5 de diciembre de 2011

Sálvese quien pueda

"Aeropuertos, unos vienen otros se van
igual que Alicia sin ciudad,
el valor para marcharse, el miedo a llegar...

Llueve en el canal, la corriente
enseña el camino hacia el mar.
Todos duermen ya...
Dejarse llevar suena demasiado bien,
jugar al azar,
nunca saber donde puedes terminar o empezar..."

Parece que últimamente, si no oyes a Vetusta Morla y no pones nada de ellos en el blog no eres wai... Así que ala, el jueves me voy a verles en concierto, así casi sin pensarlo:) Y realmente me gustan, me gustan mucho :) "Quién iba a decir..."


Qué pena (y sí, también un poco de asco) me da la gente... Menos mal que con los años aprendes a ver venir a las personas de lejos, y a que te engañen un poco menos. Lo importante es deshacerse de aquellos que te hacen pasarlo mal, y quedarte sólo con la buena gente. Porque aunque tu círculo se reduzca considerablemente, son los que realmente merecen la pena y los que te van a hacer feliz. Los demás, largo de aquí, ¿qué os creéis, que podeis estar ahí sólo cuando os de la gana? Anda y que os den. Sin rencores :)

...sueña con despertar en otro tiempo y en otra ciudad..."


"Hay tanto idiota ahí fuera... Sálvese quien pueda!"

viernes, 2 de diciembre de 2011

Nada personal

"Sobre la figura del crítico se acumulan incontables tópicos que, como un sambenito, lo señalan de mala manera, atrayendo sobre él toda clase de suspicacias y antipatías, no pocas veces bien fundadas. Uno de esos tópicos es el que lo pinta como un tipo agrio y malhumorado, por lo común resentido, no sólo dispuesto sino proclive a segregar su bilis o desatar su furia sobre todo objeto que no se adecua a sus gustos, a sus criterios, a sus manías.

[...]

Recuerdo ahora un viejo corto de animación de la factoría Disney. Lo protagoniza Goofy. El corto se titula Motor Mania, y es del año 1950. Se puede encontrar fácilmente en YouTube, véanlo, es gracioso. Goofy es allí un escrupuloso y pacífico ciudadano incapaz de pisar una hormiga. Una vez sentado a su auto, sin embargo, sufre una transformación como la del Dr. Jekyll en Mr. Hyde y se convierte en una especie de demonio, infinitamente susceptible y agresivo.

Pongamos que, en el peor de los casos, el crítico sea como Goofy. Un tipo corriente que, sin embargo, con un libro entre las manos, y puesto en situación de leerlo con vistas a pronunciarse públicamente sobre él, se transmuta en celoso guardián de su propia concepción de la buena literatura y exacerba su susceptibilidad hacia todo lo que la confirma o la contraría. Del mismo modo que, en esta tesitura, él deja de lado al ecuánime ciudadano que suele ser, los ataques que entonces prodiga no van dirigidos al -a su vez- pacífico ciudadano que se aloja en el libro en cuestión, no al menos en cuanto sujeto independiente, aislable del libro mismo. Después de maltratar por escrito su libro en las páginas de un diario, podría coincidir con él en un ascensor y mostrarse reverencioso y amable, sin ninguna hipocresía.

Y es que no se trata, en rigor, de nada personal.

Cómo explicarlo."


(extracto del fantástico artículo sobre la crítica literaria -aunque se puede aplicar a todo tipo de crítica-, que escribe Ignacio Echevarría en la edición de hoy de El Cultural)

Vivimos en un momento interesante para ser críticos. Porque parece que la crítica es un tema candente en la actualidad. No se si los críticos somos necesarios o no, pero creo que la gente se merece saber una opinión profesional sobre las cosas, que sí, que es una opinión única y personal, pero también puede ser orientativa. Y puede servir a los interesados a saber lo que han hecho mal y cómo mejorarlo. Claro que las críticas negativas sientan mal, pero ahí también hay mucha soberbia de fondo. Ninguno somos perfectos, y nada de lo que hacemos está completamente bien. Ni siquiera nuestras críticas. Las cuales sois libres de criticar también. Y así formaremos una espiral de crítica (siempre sana y constructiva) que puede no tener fin...

Me sigue encantando cada semana más mi curso de crítica y la gente con la que lo comparto. Y creo que lo estoy aprovechando bastante. Aunque a veces tenga que sacar la inspiración de debajo de las piedras. Pero me encanta lo que estoy haciendo y aprendiendo. Hoy he tenido mi primer debate verbal (sobre "El árbol de la vida");) Ha sido, sin duda, la mejor idea que he tenido en este año que ya se va acabando.


“Veo que interesa muchísimo, que es muy seguida, y que genera comentarios, adicciones y nuevas críticas. Sí es cierto que en algunos medios escritos se ha recortado y no debería ser así. Y no me parece mala cosa ser amable si eso significa educado (o irónico sin mala baba). Si entienden amable por conformista, ya es otro cantar”

(Marcos Ordóñez, "¿Quién necesita a a los críticos?", El Cultural, 2/12/2011)