domingo, 2 de diciembre de 2018

Ser Sofia


"- No me quites culpa, por favor. Ódiame un poco para que sea más fácil.
- ¿Por qué sería más fácil que te odiara?
- Porque voy a decirte que no podemos volver a vernos.
- Vale. ¿Nunca?
-Nunca, Sofía.
-¿No podemos ser amigos?
- No. No quiero ser tu amigo.
- Bien. Eso ayuda un poco.
- Sí. Creo que sí.
- Pues... Ha sido un placer.
- Lo ha sido.
- Gracias por los recuerdos.
- Me los regalaste tu a mí; no tienes que agradecerme nada.
- Escogeré unos cuantos para quedármelos, si no te importa.


[...]

- ¿Sabes qué? [...] Por lo que sí debería darte las gracias es por demostrarme que la magia no existe. Solo existen los tíos hipócritas que prefieren estar cómodos a ser felices."

(Fragmentos de La magia de ser Sofia, de Elísabet Benavent)

Este libro me está partiendo el alma a momentos, porque lo que cuenta, y cómo lo cuenta, cuando lo has vivido, es tan tan tan real...


Yo. Ese era el problema. Yo no era especial. 
 

jueves, 19 de abril de 2018

De un Abril


Otra vez huele el bosque,
se ciernen las alondras, elevándose
con el cielo, que estaba pesado en nuestros hombros;
cierto es que se veía por las ramas el día
qué vacío que estaba;
pero tras de lluviosas tardes largos
vienen las horas nuevas,
soleadas de oro,
huyendo de las cuales, en fachadas lejanas,
todas las desgarradas
ventanas temerosas agitan sus batientes.

Luego se hace la calma. Hasta la lluvia
cae más queda en el brillo de la piedra, que en paz
se ensombrece. Los ruidos enteros se agazapan
en los fúlgidos brotes de las yemas.


Wieder duftet der Wald.
Es heben die schwebenden Lerchen
mit sich den Himmel empor, der unseren Schultern schwer war;
zwar sah man noch durch die Äste den Tag, wie er leer war,-
aber nach langen, regnenden Nachmittagen
kommen die goldübersonnten
neueren Stunden,
vor denen flüchtend an fernen Häuserfronten
alle die wunden
Fenster furchtsam mit Flügeln schlagen.

Dann wird es still. Sogar der Regen geht leiser
über der Steine ruhig dunkelnden Glanz.
Alle Geräusche ducken sich ganz
in die glänzenden Knospen der Reiser.

(De un Abril / Aus einem April, Rainer Maria Rilke)

lunes, 16 de abril de 2018

Palabras

Me sentía un poco triste por no estar ya en tus palabras...

...hasta que recordé que (al menos en público), nunca estuve en ellas.


Refugiarme en las estrellas que pintan el cielo,
se quedaron en recuerdo de aquel tiempo tan sincero...


miércoles, 28 de marzo de 2018

Mezquindad

Unos de los grandes problemas de mi vida es no saber distinguir aún quién actúa con maldad o es simplemente tonto...

Mezquindad es agarrar un corazón sabiendo que no quieres (o no puedes) entregarte a él. Mezquindad es llevar las cosas a los centros, porque, como dice Lorca, entonces "no hay quien las arranque". Mezquindad es ese silencio impenetrable, ese profundo vacío. Mezquindad son esas migajas sin esperanza pero con ilusión. Mezquindad es hacer todo eso que prometías, pero más tarde y sin mí. Mezquindad es (aunque en este caso, por mi parte) seguir apareciendo en mis sueños de vez en cuando. Mezquindad es pensar que, pasado un tiempo, ya no duele. 

... Y de mezquindad, tú sabes bastante.


"Y el rencor al dolor del amor que no acaba del todo..."

jueves, 22 de marzo de 2018

Lovesick



- ¿Qué haces aquí?

- Estoy bien, es que... Estaba triste. No te quería despertar.

- ¿Por qué estás triste?

- Estoy triste por él. Estoy triste por lo mucho que le quería y lo mal que lo pasé. Pero ahora estoy feliz. Estoy feliz de quererte tanto. Es que... Son muchas cosas, ¿sabes? 

- ¿Te habrías casado con él?

- Sí.

- ...

- ¡No se por qué estoy tan dolida, fue hace mucho tiempo!
                                     
                                                               **********

-¿Vuelves a la cama?
- Llévame tú. 
 

martes, 12 de septiembre de 2017

Sport 0 - Me 1

 *Ningún ánimo de ofender aquí a aquellos que disfrutan con el deporte. Con todo mi respeto (y casi admiración!), se trata de mi historia y mi experiencia personal.

Cualquiera que me conozca un poco sabe que odio el deporte. Tanto verlo como practicarlo. No os aburriré contando mi traumática experiencia con la educación física durante todos los años de colegio, basta decir que tuve 4 profesores y cada cual era más sádico y fomentaba menos de deportividad y el gusto por la "asignatura". He leído que hay gente que después de pasar por lo mismo, acaba rebelándose más tarde aficionándose al ejercicio y resarciéndose de todo lo que no les dejaron hacer. YO NO SOY DE ESAS PERSONAS. Detesto todo lo relacionado con el deporte, incluida la ropa: hace ya mucho tiempo que dejé de llevar zapatillas o pantalón de chándal. Y casi siempre he estado contenta con ello.

Pero según te acercas a la treintena, comienzas a oír voces por todas partes que te hablan de lo malo del sedentarismo y de las graves consecuencias posteriores que tiene el no hacer ejercicio físico. Y a ti, que no eres de piedra, te acaba calando. No quieres, no te apetece nada, pero en tu interior sabes que tienen razón y que debes hacer algo. DEBES, esa es la palabra: cuántas cosas hay que hacer en la vida (adulta) que no nos gustan. El problema ya viene de base: ¿Cómo empieza a hacer ejercicio alguien que no ha hecho nunca (y que no le interesa)? Correr, podríais decir. Pero si de entre todo lo que odias lo principal es correr, lo de salir a dar vueltas al parque está descartado. Quizás no me importaría nadar, pero tampoco es que tenga una gran formación. Empecé a hacer zumba, y me gustaba mucho (total, es como bailar), pero al final lo fui dejando porque, bueno, siempre surgía algo que me apetecía hacer más que ir a clase. Y así, me planto a un mes de cumplir los 32 años y empezando a escribir un libro, lo cual me va a tener muchas horas sentada. ¿Qué hago para evitar el estancamiento?

A principios de verano vi en una web un cuadro mensual de sentadillas para principiantes. Fácil y se puede hacer en casa. Pues aunque increíble, ya llevo un mes cumpliéndolo. No es fácil, no siempre (o casi nunca) tienes ganas, y a veces hay que sacar tiempo de debajo de las piedras, sobre todo cuando el número sube considerablemente (empiezas por 20 y acabas por 150, y luego seguiré con uno más avanzado). Además, los días que me quedo en casa y no ando ni me muevo mucho, también hago zumba con vídeos de internet. Como lo oís! Y si soy sincera, no todo es malo: los resultados físicos se van notando poco a poco. Pero ahora viene la parte en la que me río cuando la gente dice que el deporte, una vez empiezas, engancha: sobre todo en lo que se refiere a las sentadillas, no me gustan, me aburren, y no son parte de mi día a día, sino un complemento molesto que tengo que hacer para no sentirme mal. No, no me gusta el deporte, no me va a gustar, no tengo que demostrarle nada a nadie y lo hago por obligación (como otra gente come verdura). Puede que esta actitud no sea la más adecuada para mantener una disciplina, pero qué queréis que os diga: mientras este sentimiento perdure, creo que puedo decir que yo voy ganando. 

jueves, 11 de mayo de 2017

La distancia



El otro día leía en un foro a una chica preguntar por un tema de su relación a distancia que la tenía preocupada, y lo único que recibió fue incomprensión y respuestas despectivas del tipo "eso no es una relación de verdad" o "si estáis a distancia es para poder poner los cuernos tranquilamente". Me alucina que, en los tiempos que corren (1. Con todas las nuevas tecnologías a nuestra disposición y 2.
Con toda la gente que se tiene que marchar fuera a buscarse la vida), no se crea aún en las relaciones a distancia.


Yo he tenido dos relaciones serias a distancia, y ninguna ha acabado (de hecho una continúa) por estar separados. La primera terminó por circunstancias que se podrían haber dado también viviendo en el mismo lugar. Es cierto que al verse menos, el engaño se puede mantener algo más de tiempo que si quedas todos los días, pero aún así, repito, la distancia no fue el principal problema. Con mi pareja actual, estuvimos ni más ni menos que 1 año y pico (!) viviendo a 8 horas de bus de distancia, y claro que era difícil, y llorábamos y rabiábamos por echarnos de menos (que una relación a distancia sea verdad, no significa que sea un camino de rosas, como ninguna). Pero siempre había ganas de vernos, ilusión, felicidad, y, pasado un tiempo, planes de futuro. Si falla eso, es cuando la relación no va a funcionar, pero ni a distancia ni viviendo en el mismo barrio (que eso también lo he experimentado).


Que sí, que también entiendo el punto de vista de "en una relación hace falta contacto físico, si no, no vale de nada". Qué me vais a contar! Pero nunca sentí que lo que tuviéramos no fuera auténtico, es más, puedo decir que hasta ese momento (30 años), no había sentido un amor tan verdadero. Como siempre digo, si algún día se acaba, ya me puedo dar con un canto en los dientes de haber vivido algo tan especial. Pero, de momento, hace casi 8 meses que por fin conseguimos vivir juntos y siento que todo lo anterior nos hizo más fuertes. Suena a tópico, lo sé, pero realmente siento que hemos logrado superar una de la pruebas más duras. Y después de que la experiencia ha demostrado que las cosas puede salir bien, cómo puede haber gente incluso de mi entorno que me diga aún en la cara que eso no es real!


Todo esto es algo que ya pensaba allá por 2011 cuando escribí aquí mismo: "Aunque a veces sea duro, yo voy a estar ahí cuando se me necesite, y se que los demás también, así que, ¿qué importa la distancia? No es más que otra de las pruebas que te pone la vida, y sinceramente, no creo que sea de las peores. Mientras sepas llevarla bien, y estés seguro de lo que quieres, no tiene por que ser tan malo. Al menos, no siempre". Y el tiempo no ha hecho otra cosa que reforzar estas palabras y mi opinión. Esperad a encontrar a esa persona que os descoloque cabeza y corazón cuando menos lo esperéis, y me decís si os importa o no que os separen kilómetros con tal de estar con él.